Se habían levantado
temprano. Fueron a la Torre Eiffel, cuyos jardines y vistas incitaron a Jay a
sacar fotos. Estaba enfocando a una pareja de bailarines callejeros cuando una
joven, poco mayor que él, se interpuso entre los artistas y su cámara. Llevaba
un abrigo negro que le llegaba a las rodillas, su media melena castaña rozaba
suavemente sus hombros. Sus ojos, completamente oscuros, recorrieron al chico
que seguía, como hipnotizado, de pie en frente suya.
-Jay Farrel?- Dijo con un suave acento francés.
-…Si- consiguió decir.- Quién es usted?
- Ahora no, avisa a Claire y venid conmigo.
Claire estaba unos metros detrás de él, pensando en la carta
que había recibido la noche anterior, estaba absorta en paisaje que la rodeaba
cuando su silbido la aturdió. Vio como cambiaba la expresión en la cara de su
amiga y como se acercaba a paso ligero.
-Quién es usted?
-Acompañadme. Ahora os lo explicaré todo.-Sentenció con tono
tajante.
…
-Mi nombre es Julie Dupont- Habían entrado en un café, ahora
estaban sentados en una mesa frente a esa mujer, esperando una
explicación- Soy agente del Servicio
Secreto, me han entrenado para poder infiltrarme en cualquier tipo de
organización, me han ordenado ingresar
en el SE2 de forma indefinida para poder desarticularlo desde dentro. Como bien
os han informado, os han confundido con agentes con mis mismas órdenes. Por lo
que os están vigilando de cerca, cualquier movimiento sospechoso puede provocar
que os intenten sacar de en medio. Debéis hacerme caso y ayudarme a no ser
descubierta.
-Nosotros? Cómo?
-Están tan centrados en vosotros, en que no os acerquéis
demasiado, que ni se darán cuenta de mis operaciones. Solo tendréis que seguir
un plan, no correréis peligro.
Con una mirada supieron que pensaba el otro: qué debían
hacer? Si se iban y continuaban su viaje correrían peligro, pero no sabían a
qué riesgos estaban expuestos si ayudaban a esa tal Julie. Jay vio la
preocupación y la duda en la cara de su amiga, que le cogió y apretó la mano.
-Qué nos pasaría si seguimos con tu plan?- Dijo mirando a
Claire de reojo.
-Tendrías que seguir mis instrucciones, estaréis fuera de peligro a menos que os delatéis y ahí probablemente intentarían haceros confesar.
-...Cuenta con nosotros.
Una sonrisa se dibujo en los finos labios de la joven, que
les dio un papel.

